Había una vez un vampiro que se llamaba Toni. Era muy, muy feo y solo tenía un hermano que se llamaba Paco.
Toni vivía en una cabaña fea y rota. Entonces, Toni y su hermano hicieron una casa bonita, con ladrillos. Luego la llenaron de muebles, la pintaron y le pusieron muchos adornos.
Colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
NAYARA MORAL DELGADO
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