Había una vez una bruja que se llamaba Melisa. Un día la bruja salió a pasear con su escoba y la escoba se le perdió. Cuando se dio cuenta gritó:"¡Ah, mi escoba!" .
Como no la encontraba se marchó llorando para su casa. Allí se encontró con la hormiga reina. Al verla llorando le preguntó: "¿Por qué lloras?". Y la bruja le contestó:"Porque se me ha perdido mi escoba". "Llamaré a mi ejército", le dijo la hormiga.
La bruja le dio las gracias pero el ejército de hormigas murió más tarde porque lo pisó una persona que pasaba por allí.
Más tarde apareció un zorro que se encontró la escoba y la llevó a la puerta de la casa de Melisa. Cuando ella abrió la puerta se encontró por fin con su escoba.
DANIEL GUTIÉRREZ LÓPEZ
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