Había una vez un vampiro que se llamaba Toni. Era flaco y bajo. Tenía los ojos azules. Cuando salió a la calle todo el mundo se asustaba y no tenía amigos.
Un día frotó una lámpara y salió un genio, pero él no se sorprendió. El genio le dijo que tenía tres deseos. Pidió una cas, una madre y tener amigos. A la mañana siguiente, todo el mundo quería ser su amigo. Cuando se hizo de noche se fue a la casa que había pedido. Entró y se encontró a una familia. Toni nunca más tuvo miedo de la noche.
ANDRÉS CABELLO VIZUETE
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